Hablamos con Aaron Morales, el fundador y CEO de Moralia.
“Durante mucho tiempo, en Moralia hicimos bien nuestro trabajo sin pararnos demasiado a explicarlo. Diseñábamos, confeccionábamos e instalábamos cortinas, toldos, pérgolas y sombrillas; resolvíamos, cuidábamos los detalles y seguíamos adelante. Lo que hacíamos estaba bien hecho, pero lo que éramos no siempre se veía reflejado en nuestra imagen, en nuestras palabras o en cómo nos mostrábamos hacia fuera.
El trabajo que hemos desarrollado en los últimos años no ha sido un ejercicio de invención, sino de reconocimiento. No hemos creado una marca nueva: hemos aprendido a mostrar con claridad lo que siempre ha estado ahí.
Nada se inventa cuando se trabaja desde la verdad
Una de las cosas más importantes de este proceso ha sido entender que no necesitábamos parecer otra cosa. No había que construir un personaje ni una narrativa artificial. Moralia ya tenía una forma de hacer, una manera de tratar a las personas y una filosofía muy clara basada en la cercanía, la profesionalidad, la humildad y el trabajo bien hecho.
Lo que ocurría es que no sabíamos cómo contarlo. Ni cómo traducirlo a una imagen, a una paleta de colores, a una manera de comunicar. Cuando eso se ordena, todo empieza a encajar de forma natural. Porque cuando una marca habla desde lo que es, no necesita exagerar.
La luz como hilo conductor de todo lo que hacemos
Si hay algo que define nuestro trabajo, es la luz. Siempre lo ha hecho. Trabajamos con ella cada día, aunque durante mucho tiempo no la nombráramos como tal. La luz cambia los espacios, define los ambientes y condiciona la forma en la que se vive un lugar.
No es lo mismo la luz de la mañana que la del atardecer. No es lo mismo trabajar un exterior que un interior. No es igual una vivienda que un hotel o un restaurante. Dependiendo del material, del color y del tipo de protección solar, el efecto cambia por completo. Y eso es exactamente lo que hacemos en Moralia: crear ambientes a partir de la luz.
Esa idea se ha convertido en el centro de nuestra narrativa, porque es real. Porque explica lo que hacemos mejor que cualquier catálogo técnico.
Minimalismo no como estilo, sino como principio
Nuestra imagen actual es minimalista porque así entendemos nuestro trabajo. No añadimos nada que no sea necesario. Líneas claras, soluciones limpias, estética que acompaña a la funcionalidad. Para nosotros, lo bonito no sirve de nada si no funciona, y lo funcional pierde valor si no está bien pensado.
Ese equilibrio entre estética y función es el mismo que buscamos en cada proyecto, y tenía que reflejarse también en nuestra identidad visual y en nuestra comunicación. No queríamos una imagen recargada ni impostada. Queríamos algo honesto, claro y duradero.
Una paleta más cálida, como nuestra forma de ser
Uno de los cambios más visibles ha sido la paleta de colores. Hemos pasado a tonos más cálidos, más cercanos, más humanos. Porque nosotros también somos así. Somos una empresa “de toda la vida”, cercana, accesible, que mira a los ojos y cumple lo que promete.
Los colores fríos no nos representaban. Necesitábamos una identidad que transmitiera esa sensación de hogar que tanto cuidamos en los espacios que diseñamos. Una paleta que acompañara la luz, no que compitiera con ella.
Decir lo mismo en todos los puntos de contacto
La web, las redes sociales, la papelería… Todo tenía que decir lo mismo. No podía haber contradicciones entre lo que hacemos y lo que mostramos. Por eso el lema “Creamos lugares con sentimiento de hogar” no es un eslogan publicitario, sino una declaración de intenciones.
Ese mensaje atraviesa toda nuestra comunicación. Está en cómo mostramos los proyectos, en cómo hablamos de ellos y en cómo nos relacionamos con las personas. Porque una marca coherente no es la que grita más fuerte, sino la que se reconoce en todos sus gestos.
Un trabajo que no termina aquí
Este proceso no ha sido un punto final, sino un punto de partida. Estuvimos trabajando en un nuevo catálogo, en papelería, en materiales corporativos y en todos esos elementos que forman parte del día a día de una empresa. Detalles que no siempre se ven, pero que construyen una marca sólida y coherente a largo plazo.
“La imagen no es solo lo que se muestra hacia fuera, sino también cómo te reconoces por dentro.”
Aaron Morales, CEO y fundador de Moralia.
Sobre el acompañamiento estratégico
Todo este proceso ha sido acompañado por Marketing Atelier HS, estudio de branding y creatividad especializado en alinear conceptos desarrollados desde la emoción a todo el ecosistema de marca: branding, diseño web, comunicación redes sociales, blog y diseño de papelería. Su trabajo no ha consistido en imponer una visión externa, sino en ayudarnos a ordenar, traducir y dar forma a lo que ya existía en Moralia, alineando imagen, comunicación y propósito con una mirada estratégica y humana.
Hoy, Moralia se muestra como es: una empresa que trabaja con la luz, con los espacios y con las personas. Diseña soluciones de protección solar para crear lugares con sentimiento de hogar. Y que entiende que, cuando una marca se expresa desde la verdad, todo lo demás encaja.
Creamos lugares con sentimiento de hogar. Y ahora, también sabemos contarlo.”


